Muere a los 101 años el preso más anciano de EE.UU. que evitó 8 veces la ejecución
Francis Clifford Smith, condenado por un asesinato en 1950, pasó más de 70 años en prisión, evitando la ejecución en ocho ocasiones. Su caso destaca los desafíos del envejecimiento en el sistema penitenciario de EE.UU., donde la población carcelaria mayor de 55 años ha crecido un 400% desde 1991.

Francis Clifford Smith, conocido como "El hombre de los pájaros de Osborn", falleció a los 101 años en junio, tras pasar más de siete décadas en prisión. Condenado por el asesinato de un vigilante nocturno en 1950, Smith evitó la ejecución en ocho ocasiones, convirtiéndose en el preso más anciano de EE.UU. antes de su muerte. Aunque siempre mantuvo su inocencia, su sentencia fue conmutada por cadena perpetua en 1954 tras dudas sobre su culpabilidad, incluyendo retractaciones de testigos y una confesión posterior de otro recluso.
## Un crimen cuestionado
Smith fue arrestado en 1949 por el homicidio de Grover Hart, un vigilante de un club náutico en Connecticut. Su coacusado llegó a un acuerdo con la fiscalía y testificó en su contra, lo que llevó a su condena. Sin embargo, la integridad del caso fue puesta en duda cuando testigos se retractaron y un agente que lo interrogó declaró que no estaba seguro de su presencia en el crimen. Estas inconsistencias le valieron un indulto de las ejecuciones programadas, aunque su condena se mantuvo.
## Vida tras las rejas
Durante su encarcelamiento, Smith escapó brevemente en 1967 y fue recapturado 12 días después. En 1974, pasó Nochebuena con su familia antes de regresar a prisión, y en 1975 obtuvo la condicional por 10 meses antes de ser arrestado nuevamente por violar sus condiciones. Aunque rechazó varias oportunidades de libertad condicional, finalmente se le concedió en 2020, trasladándolo a una residencia para ancianos dentro del sistema judicial.
## Desafíos del envejecimiento en prisión
Smith se convirtió en un ejemplo de los problemas asociados con el envejecimiento de la población carcelaria. Según un estudio, el número de presos mayores de 55 años en EE.UU. aumentó un 400% entre 1991 y 2021, y se proyecta que para 2030 un tercio de la población carcelaria tendrá más de 50 años. Expertos como la doctora Stephanie Prost, de la Universidad de Louisville, abogan por políticas de "desencarcelamiento inteligente", incluyendo liberaciones por motivos humanitarios para personas mayores o con problemas médicos, debido a los altos costos y desafíos de cuidar a esta población en prisión.
## Un final digno
En sus últimos años, Smith recibió atención médica a través del programa MissionCare Health, especializado en cuidados para personas privadas de libertad. Falleció mientras dormía en un centro de atención en el noreste de EE.UU., donde se le brindaron servicios de enfermería especializada. Aunque su familia tuvo poca participación en sus últimos días, los responsables del centro aseguraron que su muerte fue digna y respetuosa. Smith padeció demencia en sus últimos años, un problema común entre los presos ancianos, quienes suelen envejecer más rápido que la población general debido a las condiciones de encarcelamiento.





